domingo, 22 de junio de 2014

NO HAY QUE BAJAR NI SUBIR IMPUESTOS, HAY QUE CREAR IMPOSITORES



La extraña situación que estamos viviendo con la resolución de los problemas económico-financieros de España, hace que las palabras que el gobierno pronuncia diciendo que la crisis ha terminado, no tienen credito ni fundamento alguno, al igual que el credito financiero que tampoco fluye por mucho que lo anuncien en las sucursales bancarias, no hay creación de empleo neto, el estado sigue metiendo mano al fondo de garantía de la seguridad social para pagar la paga a los jubilados de julio. Todo esto me lleva a la reflexión de que nuestra economía está atrapada en un craso cumulo de errores de conceptos y bases económicas y financieras, impropias para nuestra realidad económica.

España está embarrada en acciones correctivas obligadas o no, que no han sido ni son de eficaz aplicación, pero desgraciadamente los economistas y políticos no encuentran alternativas y vaya por delante que en parte es porque las medidas aconsejadas o exigidas son medidas para reflotar economías fuertes pero en crisis, y España desgraciadamente tras el fiasco de la economía del ladrillo, no tiene economía que reflotar, la tiene que construir, lo cual es muy distinto, así las cosas lo único que se ha conseguido es parar la caída pero de aquí a reflotar va un mundo.

Aun a sabiendas de este hecho, prosiguen las luchas ya casi fratricidas entre los creyentes de unos u otros conceptos a aplicar, y como se está demostrando día a día no funcionan ni unos ni otros, porque en definitiva se contrarrestan, esto es un efecto natural en todas las cosas de la vida, cuando uno sube otro baja irremediablemente, en verano hace calor en invierno hace frio, y así todo funciona igual en esta vida. Lo malo es cuando uno pretende subir y bajar al mismo tiempo, el resultado es que se estanca en un nivel y ahí se queda, hasta que rompa la tendencia de querer hacer las cosas sin el orden debido.

La cosa es complicada porque en el fondo, nadie quiere reconocer lo que ha pasado para llegar hasta donde estamos, y si no se quiere tener o poner en claro el punto de partida, tampoco se tiene claro el punto de llegada, dicho de otro modo, si no se sabe cómo nos metimos en esto, tampoco sabremos cómo salir. Lo dicho si las correlaciones no funcionan y se toman medidas sin el orden debido es muy probable que estas no prosperen porque no hay correlación con la causa del problema. Mal que me pese porque es conocida la antipatía que profeso por la Canciller Merkel, ella tiene razón cuando sostiene: “No se puede arreglar la deuda con mas deuda” cierto y creyendo en esta máxima como en Dios, su teoría se cierra en un solo concepto: reducir deuda.

Bien esto parece y es lógico, ya tenemos una correlación clara ahora nos falta la otra la que complete la reacción de bajar la deuda existente, y aquí empiezan las divergencias. Para una economía como la alemana la cosa es sencilla, con reducir sus gastos tiene bastante, porque su generación de ingresos o saldo comercial sigue siendo positiva, a pesar del deterioro de la economía, así que sin hacer nada mas con el tiempo reducirá su deuda.

Pero qué pasa con España, aquí la cosa no funciona así, sin entrar en criticas del porque o él como, la realidad es que nuestras deudas son una realidad que se retro alimentan cada día más, porque con los recortes, la caída del consumo, y de la producción nacional, mas el coste de la deuda y la poca posibilidad de consecución de ingresos, hacen que la deuda  aumente cada vez más y por eso la receta alemana no funciona, y por tanto si seguimos así, nos endeudamos cada vez más, porque a medida que van reduciendo gastos, les va subiendo el desempleo, se deteriora el consumo y por tanto la generación de riqueza, y lo peor, los intereses de la deuda siguen subiendo (de momento solo en cuantía pero pronto lo hará también su coste de interés) y nosotros tendremos que pagarlos.

Azuzados por la presión de Alemania y de los mercados, se nos exigen sacrificios durísimos, lo cual me parece bien, pero falta la correspondiente reacción. Al sacrificio de la reducción de gasto, debe hacerse paralelamente la reactivación de la economía, de lo contrario al acción de reducir gastos se contrarresta con la de reducir ingresos, resultado, la acción resulta nula por completo, el objetivo perseguido, la deuda, sigue aquí y aumentando. Y como punto final un aviso al gobierno de España, os estáis equivocando como siempre. Antes de incrementar crear recomponer o bajar impuestos, hay que crear impositores, de lo contrario lo que haréis es no alterar nada la situación real.

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