lunes, 16 de mayo de 2011

HABRIA QUE IR PENSANDO EN REFORMAR LA DEMOCRACIA

Lo primero que habría que pensar es cómo hacer niveles de gestión públicos, estancos e independizados de la política de Gobierno, en el sistema democrático occidental. Intentare exponer mas esta cuestión tal como yo lo veo, no sé si sabré ni si podre exponerlo bien, las ideas se me agolpan y mi dominio del sistema organizativo de las funciones públicas no son amplios, más bien son escasos, porque nunca he actuado en ninguno de ellos. No obstante solo el hecho de que consiguiera que se hablase de ello, por auténticos especialistas de derecho  político i constitucionalistas me daría por satisfecho.

Todo el planteamiento de mis razonamientos parten de una idea que me asalta desde hace tiempo, y que ya dibuje en un blog anterior titulado (La democracia de los siglos 18/19/20 ya no sirve) en este escrito, dibujaba las diferencias abismales que la humanidad ha superado desde el momento que la democracia moderna salta a la palestra en los incipientes EEUU de Norte América. Desarrollando esta teoría  es fácil reconocer que las sociedades de los siglos 18/19 y mediados del 20 no se planteaban ni se inmiscuían en los problemas de gobernabilidad como ahora.

Por eso los gobernantes pasados, tenían más facilidad en acometer sus planes de desarrollo político, económico, etc. De hecho eran poco rebatidos por el pueblo y además necesitaban de mucha menos estructura funcionarial y de gestión. El pueblo se dejaba gobernar, porque sus problemas y su cultura general, eran si me permiten la expresión, más terrenales y menos políticos. Así que durante estos siglos los gobiernos y sus funcionarios fueron creciendo a la vez que también crecían sus gobernados, pero hace tan solo 65 años, los gobiernos democráticos de Francia Inglaterra y EEUU enviaban sin pestañear a sus habitantes a la II guerra mundial, prácticamente sin oposición alguna lo decía su gobernante y allá iban a morir por su patria.

Yo no veo hoy en día una obediencia de este calibre por ninguna parte, excepto en los mundos integristas árabes, hoy el pueblo ve la política como el futbol, cada uno tiene un entrenador y una alineación propia, e interfiere en la gobernabilidad del país con sus propios criterios, y si no son los mismos que los propuestos por su gobierno, su respuesta es  el rechazo, la insumisión, la huelga, y lo peor la creación de corrientes de opinión contrarias, con las que desequilibrar su gobierno y por consecuencia su País. Y esto lo puede hacer porque los estamentos políticos, judiciales, policiales, y funcionales están comunicados y en sus respectivos senos, conviven personas que ya tienen su propia versión de lo que hay que hacer, y no aceptan la obligación de hacer lo que manda el gobierno elegido por sufragio universal.

Así es muy difícil no tan solo gobernar, si no hacer responsable de nada  a nadie, porque lo que mal o bien manda el estamento político legal, es bombardeado por todos y cada uno de los estamentos paralelos e inferiores, que están establecidos para llevar a término y gestionar el gobierno de una Nación. No puede ser que los jueces supremos los nombre el gobierno sea cual sea, los jueces deben ser jueces y les diré mas, no deberían tener derecho a voto mientras sean jueces, igualmente habría que separar muy claramente de la política, la administración del estado, hacienda, abogacía del estado, las fuerzas armadas, y en los escalones inferiores de gobierno CCAA, Ayuntamientos, etc. También habría que separar la función política de la pública, es decir el Alcalde manda, y es el responsable a quien en su día le pedirán cuentas los votantes, los secretarios, funcionarios, guardia urbana, etc. Deben ser  trabajadores que deben hacer funcionar las órdenes y directrices sin poner palos en el camino para que tropiecen.

No puedo detallar mas, no sé cómo se debería de hacer, solo sé que no es posible responsabilizarse de un trabajo y mucho menos de una política de gobierno,  si los que lo tienen que hacer funcionar, pueden afectar su realización por el simple hecho de que ellos lo harían de otra manera, y la organización hacer eso se lo permite. Pero la Democracia no, aquí está su error, la Democracia necesita de la fe absoluta en el gobernante elegido, sin miedo alguno, porque la propia democracia tiene los resortes necesarios para que si se tuercen las cosas, puedan recomponerse para eso están los Parlamentos y diputados, concejales, electos, para controlar y denunciar los fallos de funcionalidad u operatividad, y no para estar haciendo como ahora, política destructiva preparándose para la sucesión del que manda, y ayudados por sus leales distribuidos en los diferentes puestos y estamentos del gobierno de la nación.     

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